#1001 Històries

1

14/02/19

Estos meses me estoy haciendo el mapa.
Muchos bolos, kilómetros y paisajes hermosos.
Hace casi seis años no podía conducir.
No podía.
Me moría del miedo, literalmente.
Me sentaba de copiloto y me alucinaba la manera como todas las personas de mi alrededor conducían con normalidad, con seguridad, con paciencia (a veces).
Fue una decisión.
Me senté al volante y empecé a pisar el acelerador.
Al principio hasta la casa del Tato, por el camino más largo que era más fácil, después hasta la casa de la Brodel, por las carreteras secundarias, y un domingo por la mañana muy temprano salí a la autopista.
La tarde que entré en Barcelona y crucé el Nus de la Trinitat, fui muy feliz. Justo ese día me encontré con una compañera narradora, me acompañó hasta el parking donde estaba mi furgoneta y me dijo “¡Ala! ¡Qué bien! Tú vienes con tu coche, cuanta libertad da eso… yo llevo un tiempo sin conducir y le cogido… miedo”.
Desde entonces, no sabéis con cuantas personas he tenido esta conversación.
Apretar el acelerador es una decisión y vale tanto la pena.
#1001historias #estaeslaprimera

2

24/02/19

Durante mucho tiempo dormí con la luz del pasillo encendida, si alguien la apagaba, yo desde mi cama gritaba ¡La luuuuz!. Esa bombilla era un faro y yo una niña que navegaba entre sábanas, sueños y pesadillas.
No recuerdo el día exacto en que decidí apagar la luz. ¿Cómo pude ser que me haya olvidado de ese instante? Aquella noche me metí en la cama y naufragué entre las mantas, aunque no tardé en construirme una geografía repleta de faros. Los fui repartiendo por mi cuerpo y desde entonces todos mis paisajes nocturnos están alumbrados.
#1001historias
#vamosconlasegunda
#geografíadelaluz
#india

3

15/03/19

En esa terraza me caí, sí, llevaba los patines, el walman y mi camiseta preferida. Patinaba y cantaba entre las cuerdas del tendal que estaban agarradas a unas macetas de barro. Estaba dando un concierto para cinco cactus que me miraban ojipláticos.
En el clímax de la canción me agarre fuerte del cordel, el tendedero cedió, me caí de culo al suelo y las jardineras se rompieron en mil de pedazos, los cactus salieron volando y yo me salvé.
Aunque tuve que suspender el resto de conciertos.
¡Con lo maravilloso que era cantar para un público tan entregado!
Aquella terraza fue mi primer escenario, el más peligroso.
Hoy es día de estreno. Un nuevo espectáculo de cuentos para personas adultas y solo deseo tener cerca a la “Xere” (así me llama mi madre) que brincaba y cantaba con impunidad, sin miedo a caerse, con alegría.
¡Con mucha alegría!
#1001historias
#yallevotresss

4

19/06/19

Hace ya algunos meses una noche a más de diez mil kms de casa compartía cama con mi Brodel. Ella estaba pachucha, y yo inquieta. No quería moverme, ni saltar, ni hacer ruiditos… Entonces, vi con los ojos cerrados una luz muy fuerte. Era una luciérnaga. Volaba por encima de nosotras. Me acerqué era tan fascinante. Le abrí la ventana y volvió al cielo. Nosotras soñamos con ella igual ella soñó con nosotras.
#sueñossimultaneos
#lasbrodels
#india

5

20/06/19

Mis padres alquilaban todos los veranos una casa en un pueblo de la costa.
Allí aprendí a nadar sin manguitos, a bucear, a columpiarme. Me recuerdo coleccionando piedras (en realidad eran cristales, pero eso tardé bastante en saberlo), hundía la flota con los Tatos mientras escuchábamos a los Héroes del Silencio. Una tarde el Tato mediano me dijo ¿Me acompañas?. Se hizo un agujero en la oreja, era un moderno, estaba muy guapo.
El otro día fui a trabajar a ese pueblo.
La casa ya no existe, la han derrumbado, solo queda un solar y una niña que sigue celebrando el verano.
¡Bienvenido!
#mapadeloslugaresquenoexisten
#1001historias
#lanúmero5